Castro de Santomé

Redacción
6 marzo, 2014
Twitter del autor

A escasamente 3 Km. de la capital, siguiendo la carretera que desde Ourense conduce a de Velle, antigua carretera de Monforte, y después de cruzar el río Loña, una pista a la derecha nos conduce al castro de Santomé un asentamiento galaico-romano del que existen referencias desde los años 1969 y 1974 cuando Manuel Blanco Guerra realiza una serie de catas en el castro y su contorno.

Es el único enclave de Galicia donde en el mismo yacimiento pueden visitarse restos castreños y romanos en un entorno singular.

Será a partir de 1983 cuando el Museo Arqueolóxico Provincial de Ourense comience las excavaciones sistemáticas del yacimiento, desvelando la complejidad cronológico-cultural del asentamiento, y su potencial, tanto desde el punto de vista estrictamente científico como de su aprovechamiento sociocultural. Su origen fue datado en el siglo I a.C. manteniendo su ocupación hasta mediados del siglo II d.C.

Castro de Santomé - Ourense

Para una mejor comprensión del entramado cultural que encierra el castro de Santomé es conveniente dirigirse por la calle empedrada hacia el asentamiento castreño, dejando para después la visita a las estructuras arquitectónicas que lo bordean en la zona llana. La propia calle constituye un importante vestigio, formando un espacio despejado de 33 metros de largo por entre 3 y 4 de ancho, enlosado con piedras de mediano tamaño, que corre con acentuada pendiente hacia el río, paralelo al terraplén del castro. Apenas iniciado su trayecto, se bifurca en dos direcciones: la de la derecha, conduce directamente al castro salvando una pronunciada cuesta, y la otra al río con posibles desvíos, como documentan los muros tangentes a la misma.