A Costa da Morte

Imponentes acantilados cincelados por la furia del océano, faros solitarios que impávidos desafían la temporales y tormentas y una multitud de cruces entre las rocas nos remiten a un mundo de navegantes y naufragios.

Pero el encanto de la Costa da Morte no se circunscribe a sus abruptos paisajes. Apacibles playas y pueblos marineros que nos invitan a disfrutar del paisaje, del mar y de una gastronomía basada en el pescado y el marisco, completan el rostro de una de las zonas más atractivas de Galicia.

El cabo de Finisterre fue desde siempre una de las zonas de Galicia que más leyendas generó. Los romanos , por ejemplo, creían que en este cabo terminaba la parte solida de la Tierra y que más allá del que ellos denominaban Finis Terrae, se entraba en el territorio de los temidos mundos infernales.

Redacción
12 agosto, 2010
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Situada en el segmento noroeste del litoral gallego entre  Vila de Caión y el ayuntamiento de Muros, «A Costa da Morte» traza una línea de separación entre las Rías Baixas y las Rías Altas aunque, por su perfil y altura, se asemeja más la estas últimas que a las primeras. Aún a pesar de que no todas las divisiones que se han realizado de la costa gallega delimitan «A Costa da Morte» entre estos dos puntos, se trata de una de las más aceptadas ya que engloba un tramo de litoral muy característico de esta zona.

Eugenio Carré (A Coruña, 1859 – 1932), uno de los fundadores de la Real Academia Gallega y miembro de la Real Academia de la Historia, fue uno de los primeros en aludir al topónimo de «A Costa da Morte» que, supuestamente, procedería de una antigua leyenda documentada a mediados del siglo XVI; no obstante existen diferentes interpretaciones acerca de este topónimo, desde las que argumentan que el «Fisterra» de los antiguos griegos comprendía la parte de Galicia que aparece con el nombre de «Dutika Mere» «Región de la Muerte o Desgracia» donde Helios, el Sol, desaparece cada día tragado por el mar, hasta, la más defendida por buena parte de los estudiosos, según la cual tendría su origen en la cantidad de siniestros ocurridos en esta parte del litoral gallego.

Topónimos aparte «A Costa da Morte» es algo más que una tierra de naufragios, faros solitarios y leyendas. Sus apacibles playas y pueblos marineros, nos recuerdan que también es posible disfrutar de su belleza paisajística y de una gastronomía que se basa en el pescado y el marisco.

Costa da Morte
Autor da imaxe: Javier Torres 1976.

Por su valor ecológico esta parte de Galicia alberga dos zonas catalogadas como Lugar de Interés Comunitario, «A Costa da Morte» prácticamente en la totalidad de su extensión y el río Anllóns. Las islas Sisargas están declaradas Zona de Especial Protección para las Aves, mientras el Cabo Villán es un Sitio Natural de Interés Nacional.