Monasterio de Santa Marí­a de Xunqueira de Espadanedo

El monasterio cisterciense de Santa María de Xunqueira de Espadanedo tiene su origen en un cenobio altomedieval que se consolida como benedictino en el siglo XII.

Se desconoce la fecha exacta de su fundación, aunque su existencia está demostrada documentalmente desde el año 1174.

La fachada de la iglesia es muy posterior, ya que fue terminada en 1801, fecha presente en una inscripción. Es de estilo neoclásico y alberga una imagen de San Bernardo.

Redacción
3 abril, 2010
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Fundado originalmente bajo la advocación de  San Julián por monjes cistercienses de Montederramo,  el  de Santa María de Xunqueira de Espadanedo es uno de los monasterios más visitados de A Ribeira Sacra. En el siglo XII cambiarí­a su advocación original por la de Santa Marí­a, que era la habitual en los cenobios del Cister.

Del monasterio original ha quedado parte de su iglesia, construida alrededor del 1200, un templo de planta basilical con tres naves divididas en cinco tramos, con sus correspondientes ábsides. El central, en el exterior, disponí­a de una pequeña capilla adherida al paramento de la que todaví­a se conservan restos.

Las naves están separadas por pilares de sección cuadrada con medias columnas en sus frentes. Los arcos formeros son de medio punto y no existen bóvedas pétreas sino cubiertas de madera.

A la entrada de la Iglesia se pueden contemplar, a derecha e izquierda, dos retablos que representan la Visitación y la Transfiguración, esta última del siglo XVII, con sendos bustos de San Marcos y San Blas.

El hundimiento de la fachada anterior a causa de un terremoto, hizo necesaria la reconstrucción de la misma, ya con caracterí­sticas neoclásicas (1801), sencilla y austera tal como rezaban los dictámenes de orden de San Bernardo de Claraval. La mayorí­a de los capiteles de las columnas son de temática vegetal muy sencilla y esquemática, lo cual no impide que nos encontremos con algunos casos de decoración zoomórfica.

De su Claustro reglar, de corte renacentista, construido en el siglo XVI a raí­z de la entrada del monasterio en la Congregación de Castilla, todaví­a se conservan completos y en buen estado dos flancos originales – norte y oeste – y una parte de lo que fue el flanco sur. Dichos flancos tienen dos pisos con arquerí­as. El inferior tiene arcos de medio punto con aristas completamente redondeadas que se asientan sobre columnas cilí­ndricas sin capiteles. En el superior, articulado de forma similar, los arcos son de tipo carpanel.

En la parte superior del Claustro, se pueden ver las ventanas de la nave románica, también bien conservada, y varios relojes de sol, uno de los cuales data de 1663.